Leopoldo amanece con fiebre y es incapaz de salir de la cama. No
sabe ni sospecha que esa misma mañana muere la abuela, su persona favorita en
el mundo. En el entierro, el fantasma de la señora aparece y le pide a su
nieto que recupere sus cosas de las manos de sus hijos dentistas. Desde
entonces Leopoldo, con su amiga Julia, se encarga de recorrer la ciudad y las
casas de sus extraños tíos en busca de los tesoros de la abuela. Y por el
camino va encontrándose con familiares desconocidos, lugares misteriosos y
sentimientos que lo hechizan por primera vez.