Dostoievski
presenta a un enamorado para quien el amor no implica ansia de posesión o de
sometimiento al ser amado. El escenario es la ciudad de San Petersburgo con
toda su poesía, su aura entre antigua y moderna, su espacio nocturno en el
que las confidencias más desgarradoras pueden expresarse. Los protagonistas,
que en un momento parecen hechos el uno para el otro, se distancian cuando
Nastienka muestra a su patético enamorado que su interés en el relato que él
cuenta es lo único que tiene de afín a su propia experiencia sentimental. Una
novela de amor que conmoverá a los lectores.