Los
papás siempre dicen: “Cuando yo tenía tu edad era el mejor de la clase”.
Claro que los papás llevan mucho tiempo fuera del colegio y son gente de
pésima memoria. Por eso no se acuerdan de las tareas, ni de los exámenes, ni
de las malas notas. Las historias de este libro no son tan dulces como las
que cuentan los papás. Es más, algunas merecerían un cero en conducta. Premio
Noveles Talentos de Fundalectura 1994. Seleccionado en la lista de The White
Ravens, de la Biblioteca de la Juventud de Munich, y en “Los mejores libros
para niños” del Banco del Libro de Venezuela.