Esta es la historia de Francisco Javier Matis, a quien José
Celestino Mutis invitó a hacer parte de la Expedición Botánica a la edad de
nueve años. Como era un niño inquieto, estuvo a punto de ser expulsado, pero
finalmente su talento lo llevaría a convertirse, según el sabio Von Humboldt,
en el mejor pintor de flores del mundo.