Una de las mejores cosas de aprender a leer y escribir es
descubrir que con las palabras también puedes jugar. Los juegos de palabras
existen desde hace mucho tiempo, en diversas formas: adivinanzas,
trabalenguas, retahílas y, por supuesto, poemas. A partir de estos, Luis
Darío Bernal arma un verdadero carnaval de personajes y palabras como regalo
para los pequeños lectores de hoy.