Una
pelota de fútbol sirve como detonante para conectar los chicos de dos mundos
que parecen irreconciliables. Lombriz, que es el apodo del protagonista,
junto con sus amigos jugarán un partido contra un equipo contrincante para
recuperar su balón nuevo de cumpleaños sin saber que al final lo que parece
un desfío a muerte, terminará por construir un puente entre seres humanos. El
autor ha sido ganador del Premio Iberoamericano Norma-OEI.