Nada
hay más esperado que las vacaciones. Levantarse tarde, no tener un horario
fijo para comer ni tener que ir a la escuela ni hacer tareas. Estos días son
para reunirse con los amigos y disfrutar. Ocurre que a veces no hay muchas
cosas que hacer, sobre todo si se está de visita en un pueblo tranquilo o en
una ciudad donde el encierro convierte la diversión en monotonía. Este libro
contiene cuatro relatos en los que las aventuras, el amor y las travesuras
llenan de encanto esos días de descanso. Entretenidas historias con las que
los lectores podrán identificarse.